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Cómo establecer una rutina de cuidado de la piel

Una rutina inteligente de cuidado de la piel es imprescindible para mantener un cutis limpio y luminoso; además, la piel saludable puede ayudar a que te veas y sientas mejor. A pesar de la aparente variedad ilimitada de productos, herramientas y tratamientos, una rutina saludable para el cuidado de la piel no tiene por qué ser complicada. A continuación, encontrarás los elementos básicos:

Limpiador

Los jabones de uso diario pueden ser agresivos e irritantes, así que elige un limpiador que se adapte a tu tipo de piel. Busca uno que respete el equilibrio normal del pH de tu piel y que no dañe sus barreras protectoras naturales. Si tienes piel grasa , elige uno formulado especialmente para que no obstruir los poros (no comedogénico) y que regule el sebo o grasa.

Limita la limpieza del rostro a dos veces por día (en la mañana y en la noche). Y, después de limpiarla, asegurate de secarla con suaves palmaditas. Evita frotar el rostro con la toalla para no generar irritación.

Humectante de día

Si tienes piel seca, aplica el humectante mientras la piel todavía está mojada. Esto ayuda a atrapar la humedad y mantener tu piel suave y lisa. Tal vez piensas que no hace falta aplicar humectante a la piel grasa, pero debes humectarte incluso si notas que tienes exceso de grasitud ya que a la piel grasa puede faltarle agua. Solo asegúrate de usar una fórmula no comedogénica; es decir, especialmente formulada para no obstruir los poros.

Usar un humectante con factor de protección solar (FPS) es una buena manera de protegerte de los rayos del sol. El FPS 15 es el valor mínimo para una protección diaria adecuada.1

Protector solar

El protector solar no es solo para los días de calor. Usar protector solar regularmente protege contra los radicales libres inducidos por los rayos UV, que pueden causar daños y envejecimiento en la piel. Aunque el FPS 15 es el valor mínimo que necesitas para tu protección diaria, los protectores solares con un FPS de 30 (o superior) ofrecen aún más protección, y son la opción más inteligente cuando vas a pasar mucho tiempo bajo el sol.

Asegurate de usar un producto con protección UV de amplio espectro para protegerte tanto de los rayos UVA (que causan envejecimiento) como de los rayos UVB (que causan quemaduras de sol).2 Y recuerda: aunque el hecho de que sea resistente al agua ayuda a garantizar que el protector solar no se quite con el agua o el sudor, la exposición prolongada al sol requiere una segunda aplicación, así que sigue las instrucciones de la etiqueta para volver a aplicarlo.

Humectante de noche

Usar un humectante antes de acostarse ayuda a mantener la piel hidratada durante la noche, y hará que tu piel se sienta equilibrada y suave al empezar el nuevo día. Usar un humectante de noche te ayuda a aprovechar los mecanismos naturales de reparación de tu piel, que son más activos durante la noche. Una crema nutritiva como Cetaphil Crema Facial Hidratante de Noche con Ácido Hialurónico  protege de la resequedad durante la noche.

No te olvides de tu cuerpo

Puede que cuando te mires al espejo te enfoques en el rostro más que cualquier otra cosa, pero no debes descuidar tu cuerpo. Estar cubiertos la mayor parte del día hace que no le demos prioridad a la piel de brazos, piernas, espalda y torso, pero lo cierto es que la piel de esas zonas también se puede resecar e irritar.

 

1. http://www.skincancer.org/prevention/uva-and-uvb

2. http://www.skincancer.org/prevention/uva-and-uvb